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Salmos 59:14-17 (LBLA) “Regresan al anochecer, aúllan como perros, y rondan por la ciudad; merodean buscando qué devorar, y si no se sacian, gruñen. PERO YO cantaré de tu poder; sí, gozoso cantaré por la mañana tu misericordia; porque tú has sido mi baluarte, y un refugio en el día de mi angustia. Oh fortaleza mía, a ti cantaré alabanzas; porque mi baluarte es Dios, el Dios que me muestra misericordia”

¿Les ha pasado que están viendo una interesante película, y de forma inesperada un ruido externo les impide escuchar los diálogos y sonidos de esta? ¿Qué hacen ustedes ante esta situación? La mayoría de nosotros tomamos el control del televisor y le subimos volumen al sonido hasta que no escuchemos el ruido intruso, y así seguir disfrutando la película.
En el pasaje de este Salmo que he tomado para iniciar este blog, vemos las palabras del rey David plasmando lo que vivió cuando Saúl mandó a varios hombres a buscarlo para matarlo. David estaba escondido, y al parecer podía ver a sus enemigos buscándolo y asechándolo, como si fueran perros rabiosos en busca de su presa. Al parecer él escuchaba a estos hombres tramando cómo atraparlo, y también es muy probable que cuando David dice que los escuchaba aullar como perros, era porque estos hombres lo amenazaban e incitaban a que saliera de su escondite.

Sin embargo, David sabía que estas circunstancias no invalidaban la fidelidad de Dios. Por eso él ante esta amenaza de muerte dice, en otras palabras: “Sí, estos hombres aúllan como perros, PERO yo cantaré de Tu Poder, yo cantaré de Tu misericordia…”.
Hay un teoría física que se conoce como “Teoría de interferencia de ondas”, y a través de la aplicación de esta teoría se puede producir algo que se llama “cancelación de ruido”. Aunque no soy físico, y tampoco este blog es sobre física, sólo quiero que veamos algo de esta teoría y lo comparemos con un Principio Bíblico:

El sonido produce ondas que tienen una dirección y un ritmo, pero si se genera otra onda de sonido externa, con una dirección opuesta a la dirección del sonido inicial, se genera algo que se conoce como “cancelación de ruido”. Obviamente un físico explicaría de forma magistral cómo opera esta teoría, pero pienso que ya saben hacia donde quiero apuntar este blog.
El enemigo es como un perro que ladra constantemente, él busca amenazarnos y desestabilizarnos para que dejemos de confiar en la Fidelidad de Dios y dejemos de adorarle. Recuerden que satanás, antes conocido como Lucifer, perdió su posición en el Cielo y su belleza a causa de su acciones de alta traición a Dios, todo porque buscó la adoración que le pertenece sólo a Dios. Aunque satanás y los demonios han sido vencidos por Jesucristo (Colosenses 2:15), ellos siguen aullándonos.

Goliat fue capaz de mantener concentrado en sus amenazas a todo un ejercito Israelita. Aunque el ejercito de Israel era famoso porque salía victorioso de las batallas, la voz y aspecto de Goliat era tan fuerte e intimidante, según ellos, que los Israelitas no pudieron avanzar en la batalla para enfrentar a sus enemigos. Literalmente el miedo a Goliat los paralizó. Se puede decir que de forma metafórica el ejercito de Israel estuvo sintonizado 40 días a “radio tinieblas” (1 Samuel 17:16).

David también escuchó las ondas radiales de “radio tinieblas”, pero él no siguió sintonizado, sino que al escuchar lo que decía Goliat soltó otra onda de sonido contraria a lo que había escuchado, al decir: “… ¿Quién es este filisteo incircunciso para desafiar a los escuadrones del Dios viviente?” (1 Reyes 17:26 [LBLA]), y más adelante en su encuentro con Goliat le dijo: “TÚ VIENES contra mí con espada, lanza y jabalina, PERO YO vengo contra ti en nombre del Señor de los Ejércitos Celestiales, el Dios de los ejércitos de Israel, a quien tú has desafiado”(1 Reyes 17:45 [NTV]).

¿Notaron el “TÚ VIENES CONTRA MÍ…” y el “PERO YO VENGO”? Seguramente ya conocen toda la historia del enfrentamiento entre David y Goliat, pero quiero que noten qué sucedió con el ejército de Israel, que estuvo paralizado por 40 días en temor, cuando David habló de la grandeza de Dios y derrotó al gigante. Veamos 1 Reyes 17:52 (NVI):

“Entonces los soldados de Israel y de Judá, dando gritos de guerra, se lanzaron contra ellos y los persiguieron hasta la entrada de Gat y hasta las puertas de Ecrón. Todo el camino, desde Sajarayin hasta Gat y Ecrón, quedó regado de cadáveres de filisteos”

Sí, se sacudieron del temor y salieron en contra del enemigo. Esta versión (NVI) dice que dieron gritos de guerra, y la versión NTV (Nueva Traducción Viviente) dice que dieron gritos de triunfo. Este es un buen ejemplo de que no siempre la mayoría está en lo correcto; a veces la mayoría necesita que alguien valiente se levante a decir: “PERO YO…”.

Así que aunque en el mundo estén diciendo: “Es mejor llorar y beber porque ya no hay esperanza”, ustedes no sientan temor de decir: “PERO YO no soy como los que no tienen esperanza” (1 Tesalonicenses 4:13), así mismo con los demás rumores de fracaso o con los ladridos y aullidos del enemigo.

¿Escucharon un mal reporte hoy? ¿Les dieron un mal diagnóstico en el médico? ¿El enemigo les está aullando? Levántense y digan cada uno de ustedes: “PERO YO cantaré de tu poder; sí, gozoso cantaré por la mañana tu misericordia; porque tú has sido mi baluarte, y un refugio en el día de mi angustia. Oh fortaleza mía, a ti cantaré alabanzas; porque mi baluarte es Dios, el Dios que me muestra misericordia”.
No permitan que el enemigo les robe el gozo y les impida adorar la grandeza de Dios. Ustedes sigan cantando del poder de Dios. Dios sigue en Su Trono, y está por nosotros.