PANORAMA DE LA MAYORÍA DE LOS CRISTIANOS DE HOY
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LA VERDAD ABSOLUTA
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Romanos 8:28 (RVR) “Así que, les exhorto a buscar en todo momento ¡Vivir en la Paz de Dios!”

Hoy, es difícil escapar de escuchar malas noticias. La mayoría de medios de comunicación se han encargado de difundir noticias que no traen esperanza, sino que buscan mantenernos en temor, a través de cualquier medio al que por una u otra forma tengamos contacto (redes sociales, tv., radio, etc.). Sólo hace falta que prestes atención a qué están profetizando los medios de comunicación y escucharás las palabras: enfermedad, muerte, recesión económica, pérdida de empleos, robos, guerras, depresión, suicidio, etc. Palabras que si les pones atención, recibiéndolas como verdad absoluta sobre tu vida y la de tu familia y, peor aún, las repites, constantemente, en tu mente y con tu boca, te darás cuenta cómo aun sin quererlo, estarás lleno de pánico y con expectativa de que todas esas malas noticias se harán realidad en tu vida en poco tiempo, y a pesar de que te pertenezca la bendición como hijo de Dios, no la disfrutarás, porque te estarás poniendo de acuerdo inconscientemente con los planes del enemigo. 

La Palabra de Dios dice en Isaías 53:7 que Jesús fue angustiado en nuestro lugar, así que si Jesús ya fue angustiado hasta la muerte, ¿por qué tendríamos que nosotros vivir angustiados? La Paz también hace parte de la herencia que tenemos en Cristo, y la paz no es ausencia de problemas, porque mientras estemos en la tierra estaremos pelando batallas de fe, pero aún en medio de las situaciones difíciles podemos tener paz, y esa paz nos mantendrá confiados de que Fiel es nuestro Dios y que es Poderoso para  cumplir cada Promesa.

A través de este blog te mostraré dos puntos importantes para vivir en la paz del Señor en estos días de tanta tormenta:

1) PON TODAS TUS PREOCUPACIONES Y ANSIEDADES EN LAS MANOS DE DIOS:

1 Pedro 5:7 (NTV) “Pongan todas sus preocupaciones y ansiedades en las manos de Dios, porque él cuida de ustedes”

Este versículo se refiere al concepto literal de tomar un bulto muy pesado y ponerlo sobre alguien más, en este caso sobre Jesús. Uno de los peores errores que podemos cometer es creer que nosotros somos la solución a nuestros problemas. Es decir, que cada vez que vengan las malas noticias busquemos dentro de nuestras posibilidades humanas qué está a nuestro alcance para salir victoriosos, o por lo menos lo mejor librados. Pero este no es el principio que Dios quiere que apliquemos en nuestra vida. Dios no sólo quiere llevar nuestras preocupaciones y ansiedades, Él quiere que nunca más carguemos estas preocupaciones y ansiedades, Él quiere mostrarnos cómo en Él está la solución a cada uno de nuestros problemas. 

2) PERSEVERA PENSANDO EN EL SEÑOR Y EN SU OBRA TERMINADA:

Isaías 26:3 dice (RVR): “Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado”. Una de las cosas más comunes que como seres humanos hacemos ante una situación difícil es darle vueltas y vueltas al problema que se nos presenta, impidiéndonos vivir en paz. Pero por eso en este versículo se usa la palabra “persevera”, porque se requiere disciplina para enfocarse en el Señor. Recuerda que, a pesar de que nuestro espíritu ha sido regenerado y tiene el gozo como parte del fruto del Espíritu Santo, nuestra alma quiere seguir tomando las riendas de nuestra vida, y nuestra alma está acostumbrada a angustiarse —a dejarse llevar por todo lo que puede percibir sensorialmente—, nuestra alma ha estado entrenándose por años en perseverar en los pensamientos de derrota y angustia. 

Los expertos en comportamiento dicen que un hábito se forma a través de la repetición constante, e incluso, Maxwell Maltz, quien fue un reconocido psicólogo, aseguraba que un hábito se forma en 21 días de repetición. ¿Puedes entender por qué se nos hace tan fácil angustiarnos? Porque llevamos años practicando la angustia, hemos perseverado en pensamientos de derrota, hemos sido disciplinados en contra de nosotros mismos, aunque suene absurdo. Así que es claro que Isaías 26:3 nos está llevando a darle un cambio de 180º a nuestra manera de enfrentarnos a los problemas. Nos está diciendo que debemos perseverar y ser disciplinados en pensar en aquello que Escrito está para nuestro bienestar. Debemos pensar en todo lo que representamos como hijos de Dios, quiénes somos en Cristo, a qué hemos sido llamados y desde qué posición peleamos nuestras batallas. En cuanto lo practiquemos, con disciplina, una y otra vez, perseverando en los pensamientos de Dios, seremos no sólo protegidos del mal, sino en completa paz, pues no es lo mismo ser protegido en paz, a ser protegido en angustia. 

Déjame ilustrártelo con un ejemplo Bíblico: ¿recuerdas a los discípulos en la barca, angustiados por la gran tormenta que los amenazaba? Me imagino que lo recuerdas, porque hemos hablado mucho sobre este pasaje. Pero este es un ejemplo claro de cómo tanto Jesús como los discípulos fueron protegidos del furioso viento y las grandes olas, aunque con la gran diferencia de que 12 discípulos vivieron todo el proceso angustiados, mientras que Jesús estuvo durmiendo tranquilo, confiado en la protección del Padre. 

Seguramente te ha pasado que no puedes conciliar el sueño porque no sabes qué hacer ante una situación difícil, ya has orado al Padre, has buscado versículos respecto a tu situación, y los has declarado en voz alta ante tu situación, pero aun así sigues angustiado. ¿Sabes por qué sigues teniendo problemas para conciliar tu sueño? Porque quieres ver los resultados de inmediato, sin embargo, la Palabra dice Marcos 21:26-27 (RVR):

“Decía además: Así es el reino de Dios, como cuando un hombre echa semilla en la tierra; y duerme y se levanta, de noche y de día, y la semilla brota y crece sin que él sepa cómo”

Así que hay soluciones que ya están obrando a tu favor, pero tú no necesariamente tienes que saber cómo y cuándo se manifestarán. Tú sólo debes confiar en que has sembrado la semilla incorruptible de la Palabra, y esta dará fruto a su tiempo, mientras permaneces como tierra fértil. Tú debes ser como el hombre de esta parábola, siembra la semilla y acuéstate confiado. Si descansas creyendo y declarando: “Padre, en Ti está mi solución, no hay nada imposible para Ti”, mientras mantienes en paz verás los resultados. 

Yo no suelo alterarme mucho por las situaciones que se me presentan, en realidad mi esposa dice que admira mi serenidad, porque en realidad no suelo alterarme fácilmente, sin embargo, no puedo negarte que en ocasiones las malas noticias han querido tomar el control de mi mente, pero he aprendido a confiar y a descansar en la Palabra del Señor, soy disciplinado en no perseverar en las malas noticias, por eso puedo dormir tranquilo, incluso, luego de descansar confiando en que humanamente no puedo hacer nada, pero que Dios me dirá qué hacer; al otro día me levanto con dirección clara de qué medida tomar, con quien hablar, o qué dejar de hacer, todo porque no me permití pensar en el problema, sino que perseveré en pensar en el Señor y en Sus Promesas. 

Es cierto que en este mundo es difícil no toparse con malas noticias, pero está en ti el cómo respondes a estas malas noticias. De acuerdo a tu reacción podrás experimentar la manifestación de la paz del Señor, mientras permites que Dios obre a tu favor en cada asunto.

Filipenses 4:7 (NTV) 

“Así experimentarán la paz de Dios, que supera todo lo que podemos entender. La paz de Dios cuidará su corazón y su mente mientras vivan en Cristo Jesús.”